Colágeno

tratamiento de colageno

El colágeno tiene un poder hidratante exceltratamiento de colagenoente, perfecto para prevenir el envejecimiento del cutis y la aparición de manchas en la cara. El colágeno es una molécula protéica que más abunda en los organismos vivos, principalmente en los vertebrados. Está compuesto por cadenas de aminoácidos que aportan resistencia y flexibilidad a nuestros tejidos. Actúa como el adhesivo que el cuerpo necesita para hacer posible la unión del conjunto de tejidos conectivos: músculos, tendones y ligamentos, huesos, cartílagos, piel…. De igual modo, ayuda a todo nuestro organismo a retener el agua que tanto necesitan los órganos internos como los externos, manteniendo el equilibrio y una perfecta armonía en nuestro cuerpo.

También resulta imprescindible para la elasticidad y flexibilidad de los órganos.

Entre los beneficios que el colágeno aporta a nuestro organismo podríamos destacar, entre otros:

  • Ayuda a pegar la piel a los músculos evitando así la flacidez fundamentalmente en los brazos, piernas o el abdomen.
    • También contribuye a disminuir el dolor, la inflamación o la inflamación de la artritis reumatoide.
    • De igual modo, interviene en la reparación del tejido de los cartílagos, fortalece los huesos, articulaciones y las uñas.
    • Mejora la firmeza de la piel y contribuye a la cicatrización de las heridas.
    • Es un fortalecedor del cabello…

El colágeno se localiza entre la epidermis y los músculos y juega un papel primordial a la hora de mantener la tersura de la piel y la firmeza de los músculos. Sus fibras son normalmente lisas y se disponen de forma paralela, aumentando su sensibilidad hacia el exterior con el paso del tiempo. Esto es lo que favorece el envejecimiento cutáneo ya que, al comenzar a entrelazarse las moléculas y las fibras, comienzan a surgir las temidas arrugas.

El colágeno en la piel

Es necesario al hablar del colágeno que nos adentremos y profundicemos en el mundo de la piel. La piel es el órgano más externo y extenso del cuerpo humano. Su espesor puede variar entre 1,5 y 4mm, siendo la piel más fina la de los párpados y la más gruesa la de los talones. Su peso puede oscilar entre los 3-4 kilos y su superficie es aproximadamente de 2 metros cuadrados.

La piel se está renovando constantemente. Las nuevas células surgen de las capas más profundas y migran hasta la superficie en un ciclo que dura alrededor de veintiocho días.

La piel nos preserva de las agresiones del mundo exterior. Además, a través de las glándulas sudoríparas se regula la temperatura corporal. También tiene funciones sensoriales. Es, igualmente, una pieza fundamental en la producción de la vitamina D, que, a su vez, es necesaria para la correcta formación del hueso: el precursor de dicha vitamina necesita de la luz solar en la piel para transformarse en vitamina D. En un pais como el nuestro con alto contenido de luz solar, con cinco minutos de sol al día son suficientes para sintetizar toda la vitamina D que necesitamos.

Las capas de la piel

La piel se divide en tres capas, cada una de ellas con unas funciones muy precisas:

  • Epidermis

Es la capa externa y la única en contacto con el exterior, proporcionando la primera protección: protege de la pérdida de agua, del sol, del calor, del frío y de los traumatismos. Tiene un grosor de 0,4 a 1,5 mm y está formada por cinco capas que sirven como barreras de protección.

  • Dermis:

Es la capa media y actúa como un armazón, soportando la piel. Supone un 90% de la masa cutánea y entre sus funciones están: protección ante los traumatismos, da elasticidad y flexibilidad a la piel, participa en la curación de heridas, almacena agua, transmite información de tacto, calor, frío y dolor y, junto con la epidermis, regula la temperatura.  La dermis está compuesta básicamente por dos tipos de proteínas: colágeno (95%) y elastina (5%). El colágeno es sintetizado por unas células llamadas fibroblastos y resulta fundamental para proporcionar tersura a la piel. La elastina se encarga de dar esa consistencia elástica a la piel.

Estas fibras de colágeno y elastina están inmersas en un material gelatinoso compuesto por unas sustancias denominadas glicoproteínas, siendo la principal el ácido hialurónico.

  • Hipodermis o grasa subcutánea

Es la capa más profunda de la piel. Se encarga de almacenar la grasa y al tratarse de una capa aislante tiene como misión ayudar al control de la temperatura. Al igual que la dermis, la hipodermis también contiene fibras de colágeno y de elastina, así como vasos sanguíneos, nervios y vasos linfáticos.

El colágeno y la edad

La piel del cutis de la mujer tiene menor cantidad de colágeno que la del hombre, además de ser un 25% más fina y de textura más rugosa que la masculina. Eso hace que envejezca de forma más progresiva, aunque antes que la del hombre.

Con la edad la producción de colágeno se reduce. Para que nos sirva de referencia podemos decir que, aproximadamente, sobre los 40 años esta producción se reduce a la mitad generando el comienzo de envejecimiento de la piel y una pérdida de flexibilidad importante en los tejidos que contienen colágeno.

Al llegar la menopausia, la piel se debilita porque nos encontramos ante un proceso de envejecimiento hormonal del organismo. Esto hace que descienda el nivel de estrógenos (hormonas encargadas de regular el ciclo menstrual) y el metabolismo se ralentice. Las consecuencias son una pérdida de elasticidad y firmeza en la piel, además de una evidente sequedad. También la piel se apaga y aparecen las manchas. Por ello, es esencial mantener una hidratación correcta del organismo, tanto externa como internamente. Para reducir las manchas de la piel se suele emplear el colágeno nativo ya que tiene una potente capacidad de penetrar en la epidermis y sus capas más profundas, además de disminuir las manchas cutáneas y cerrar los poros, llega a reducir las arrugas hasta un 30 % hidratando la piel notablemente.

Es aconsejable, por tanto,  al llegar a la madurez utilizar cremas muy ricas en componentes hidratantes. También se aconsejan cosméticos a base de colágeno, además de ácidos grasos esenciales y de elastina y empezar a controlar la alimentación y comer bien ya que el cuerpo, la piel, el cabello… necesitan un aporte de vitaminas y minerales que son esenciales para mantener un buen estado de salud y fortalecer el sistema inmunitario. Abundan en todo tipo de frutas y verduras.

Mención especial merece la vitamina C que interviene en la formación de colágeno, el componente que aporta elasticidad a nuestra piel.

La piel madura necesita un aporte extra de hidratación. La cosmética hidratante ofrece un producto para cada necesidad. Es importante que en sus formulaciones encontremos alguno de los ingredientes y activos más recientes:

  • Colágeno: es el ingrediente más poderoso de las cremas hidratantes.
    • Retinol: es un derivado de la vitamina A y es el mejor aliado para mantener la elasticidad del cutis.
    • Alantoína: estimula la regeneración celular.
    • Elastina: reconstruye la piel y facilita la recuperación de su firmeza.
    • Renova: es un compuesto exfoliante que retrasa la hiperpigmentación y aumenta la formación de colágeno.
    • AHA (Alfa-Hidroxi-Ácidos): exfoliante químico que desprende las células muertas de la piel que se “adhieren” a la superficie de la misma.
    • BHA (Beta-Hidroxi-Ácidos): especialmente eficaz para las pieles grasas, ya que puede penetrar y limpiar poros taponados.
    • Coenzima Q-10: Se utiliza como antioxidante. Las investigaciones sugieren que podría estimular el crecimiento de nuevas células y conseguir así una piel más firme.

Tratamientos dermatológicos y cosméticos a base de colágeno

colagenoPara el uso del colágeno especialmente son utilizados los tratamientos a base de cremas, lociones, geles mascarillas, peelings faciales… que ayudan a evitar la aparición prematura de arrugas y el deterioro cutáneo, renovando los tejidos conjuntivos y reforzando la hidratación y retención de agua en el interior de las células para mantener en un mejor estado la epidermis.

Una cualidad muy positiva del colágeno es su total compatibilidad con las células cutáneas por lo que es aplicable, sin ningún efecto adverso, para todo tipo de pieles, inclusive las más delicadas y sensibles.

  1. Cremas a base de colágeno:

A través de la aplicación de colágeno en crema lo que logramos es estimular la producción natural de nuestro organismo, que poco a poco se va perdiendo y, así, mediante un tratamiento constante podemos lograr difuminar las finas arrugas que van apareciendo, rellenar los surcos y líneas de expresión más profundas de manera natural, hidratar nuestra piel y lucir un aspecto más rejuvenecido y saludable, gracias al colágeno y sus propiedades naturales que ayudan a solucionar los problemas relacionados con las pieles resecas y apagadas. Las cremas al colágeno ofrecen una rápida absorción por lo que son adecuadas para aplicar tanto por la mañana como por la noche. Por último, dado su inocuidad, posibilita combinarlas con otro tipo de tratamientos anti-edad (ya sean cremas o incluso tratamientos estéticos).

  1. Lociones de colágeno:

Al igual que la crema, la loción al colágeno aporta elasticidad, tersura y firmeza a la piel, al mismo tiempo que ayuda a combatir y disminuir la aparición de arrugas y el deterioro cutáneo. Para seleccionar la mejor loción al colágeno es necesario saber primeramente qué tipo de piel tenemos: seca, grasa, sensible, mixta… también podemos optar por una loción reafirmante que se usa, principalmente, para reducir la hinchazón debajo de los ojos o, incluso, una loción más precisa que ayude a reducir las manchas de la piel producidas por la edad. Tenemos que saber que hay varios tipos de loción de colágeno. Unos van destinados exclusivamente para tratamientos faciales y otros para el cuerpo o ambos. Es aconsejable a la hora de adquirir una lociónal colágeno evitar las lociones que contengan colorantes, perfumes, parebenos y alcoholes ya que éstos pueden resecar la piel en lugar de hidratarla adecuadamente.

  1. Geles de colágeno:

Los geles de colágeno se emplean del mismo modo que una crema hidratante. Es aconsejable aplicarlo preferiblemente por la noche y sobre el rostro limpio. Se puede aplicar sólo o como base de la crema hidratante que usemos. También podemos encontrarlo en pastillas que se utilizan tanto para reforzar las articulaciones como para mantener el rostro joven.

  1. Mascarillas faciales de colágeno:

Mediante estas mascarillas se intenta revertir el deterioro para lograr que la piel se vea luminosa y más joven. Las mascarillas se pueden presentar tanto en crema como en almohadillas. Las mascarillas en cremas se extiende sobre el rostro cubriendo todo menos los ojos y la boca y las almohadillas, con una sensación algo gelatinosa, son como finas máscaras presentadas con aberturas tanto en los ojos como en la boca, que se extienden por todo el rostro. La aplicación de mascarillas se suelen realizar de forma regular y el tiempo de aplicación variará según la propia marca del producto. Para ciertas mascarillas faciales se suele utilizar el colágeno liofilizado que se presenta en forma de láminas otorgando un efecto casi mágico por la suavidad y elasticidad que aporta.

  1. Peelings faciales de colágeno:

Los peelings ayudan a retirar la piel muerta y abrir completamente el poro. Preparan la piel para aplicar el correcto tratamiento sobre la epidermis mejorando la absorción de substancias activas de los cosméticos e incrementando así su eficacia. Este tipo de peelings de colágeno ofrecen un excelente masaje, mejorando así la microcirculación de la piel y su proceso de regeneración. La exfoliación contribuye a nivelar el color de la piel favoreciendo la firmeza y suavidad del rostro.

Otro punto que tenemos que considerar a la hora de adquirir un cosmético a base de colágeno es su pureza. Cuánto más puro es mayor calidad tendrá el producto que adquirimos y mejores beneficios de regeneración lograremos con su tratamiento.

Como última recomendación, es aconsejable empezar a utilizar productos con colágeno a partir de los 25 años para ayudar a prevenir las arrugas y el envejecimiento prematuro.

En definitiva, el colágeno es una especie de proteína mágica, un casi secreto de la juventud eterna.

En tus manos está descubrir todos sus beneficios.

Otro tipo de tratamiento que evita la cirugía es la radiofrecuencia facial, ideal acompañante para el rejuvenecimiento facial

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